Conversatorio APRISMO / RELIGIÓN, el cuál contará con las ponencias de Jeffrey Klaiber (Historiador PUCP), Rocío Valencia, Hugo Vallenas e Ida Marquina (Canciones Apristas), a propósito de la reciente promulgación de la Ley de Libertad Religiosa, la cual fue tenazmente impulsada por la bancada aprista.
Día: Miércoles 5 de Enero 2011
Hora: 7.oo p.m.
Lugar: Local PAP Pueblo Libre
Están todos cordialmente invitados.
Para cualquier informe o consulta, sírvase escribir a: cuapucp@gmail.com
por Hugo Vallenas Málaga
“Lima está de fiesta la canción criolla se viste de gala / las guapas limeñas lucen su belleza y gracia sin par. / Las cuerdas de las guitarras trinan / los criollos corazones vibran / a los alegres sones de la canción popular”.
Manuel Raygada, vals “Acuarela criolla”
Cada 31 de octubre, el Perú celebra con entusiasmo el Día de la Canción Criolla. Hasta hace poco hubo agoreros que vaticinaban el fin de la canción criolla, acribillada por la salsa, el rap, el rock e incluso la cumbia andina. Por suerte, cada vez hay mas jóvenes que redescubren nuestras tradiciones y dan la espalda al “Jalowin” (el Halloween de las series de TV de los EE UU, que también se celebra el 31 de octubre), cuelgan los disfraces del grupo Kiss y acuden a escuchar y bailar música criolla.
La polca criolla, el vals, el landó, el festejo, el tondero, la marinera, todo lo que llamamos música criolla no solo es auténticamente nuestro; encierra además historia y leyenda, tiene sus mártires y sus héroes, es toda una herencia que seriamos necios si no la sabemos apreciar y defender. Y no es cierto que sea un género musical que pertenece al pasado. Sigue cultivándose con intérpretes de gran calidad, a veces más admirados en el extranjero que entre nosotros mismos, como son los casos de Susana Baca y Eva Ayllón. Es además una herencia que incluye música, danza y gastronomía.
Y su celebración existe, tal como ocurrió con la jornada de ocho horas o la reforma universitaria, porque hubo un pueblo en lucha que la hizo suya, y un partido que representaba esas aspiraciones.
Cuando nació el Día del Indio
Entre 1929 y 1930 se dieron en el Perú intensas luchas sociales demandando una Asamblea Constituyente, reforma agraria y plenas libertades cívicas. A la cabeza de estas luchas estaban movimientos antioligárquicos, indigenistas y antiimperialistas. El más importante era el naciente movimiento aprista.
Fue en ese ambiente de crisis e inseguridad de los ricos del Perú, esos que todavía impedían que hubiera “ni indios ni negros” mas allá de El Agustino y Malambito, que el 23 de mayo de 1930, el dictador Augusto B. Leguía dio la ley que instituyo como el "Día del Indio" el 24 de junio.
Desde entonces, cada 24 de junio, en la Pampa de Amancaes, bastante lejos de la “Lima de los blancos”, se realizaron concursos y festivales de música peruana, tanto de la costa como andina. Competían de igual a igual huaynos y yaravíes de las provincias andinas peruanas con los ritmos urbanos de la costa. La Fiesta de Amancaes fue desde entonces punto de reunión de la gente del pueblo mas identificada con los auténticos valores culturales del Perú profundo.
Tanto el Partido Aprista (antes de la llegada al Perú de Haya de la Torre) como el Partido Socialista fundado por José Carlos Mariátegui (entonces recién fallecido) hicieron manifestaciones populares en la Pampa de Amancaes con motivo de esa fecha y celebraron allí la “Fiesta de la Planta” que el gobierno no permitía realizar en Vitarte, sede principal de la heroica Universidad Popular González Prada.
Cuando nació el Día de la Canción Criolla
Fue como resultado de otra crisis, luego del fin de la sangrienta tiranía de Benavides, que el presidente Manuel Prado Ugarteche, el 18 de octubre de 1944, por Resolución Suprema, declaro el 31 de octubre como Día de La Canción Criolla. Coinciden las distintas versiones en que fue un reportero gráfico del diario El Comercio, Juan Manuel Carrera, presidente del Centro Musical “Carlos A. Saco”, legendario bastión del criollismo (y del aprismo clandestino), quien propuso la fecha, con apoyo del diputado Luis Felipe Andrade.
Se escogió el día 31 de octubre por ser “fin de quincena” (esto es, día de pago de los empleados de las empresas privadas y los servidores públicos) y por tener un feriado al día siguiente, 1° de noviembre, día de Todos los Santos, para descansar de la jarana.
El presidente Prado, personaje típico de la oligarquía, más identificado con la música europea que con el criollismo, promulgó la ley desde el balcón del Centro Musical “Carlos A. Saco”, sito en la esquina de Los Naranjos y Acequia de Islas, en los Barrios Altos. La primera verbena de celebración del Día de la Canción Criolla se realizo, por todo lo alto, el 31 de octubre de 1944, en la plazuela Buenos Aires, junto al local del Centro Musical. Los diarios de la época indican que en esa verbena hubo lemas políticos demandando amnistía general, acompañados de pañuelos blancos que el presidente Prado, sabiendo muy bien que eran apristas, dijo en son de broma que eran “aficionados a la marinera”.
No confundir criollos y mestizos
Hay algo que precisar sobre lo que entendemos los peruanos por criollismo. Durante la conquista de America por hispanos y portugueses, el término criollo –en portugués crioulo– se empleo en la zona del Caribe para designar a los esclavos nacidos en las colonias. Los franceses también usaron ese término –en ese caso creole– cuando colonizaron algunos lugares del Caribe y Norteamérica. Para los esclavistas, el apelativo criollo –del latín criare (‘criar’) – permitía diferenciar a los esclavos criados en cautiverio de aquellos comprados o capturados en África.
En las colonias hispanas de la costa del Pacifico, especialmente en el virreinato peruano, el nombre criollo sirvió para designar, en forma despectiva, a todos los descendientes de hispanos de segunda generación que carecían de títulos y privilegios. Este grupo social formo un estrato aparte respecto a los mestizos, los indígenas y los negros, estos últimos en su gran mayoría esclavos.
Cuando las ideas emancipadoras cobraron fuerza en el Perú, los criollos fueron los primeros abanderados de la causa independentista. Pero ellos no podían lograr sus anhelos sin el apoyo de todos los demás peruanos privados de derechos. Pronto, el sentimiento criollo fue compartido por blancos rebeldes, mestizos, indígenas y negros deseosos de tener un país libre.
La música criolla nació, en verdad, como música mestiza. Música de zambos, mulatos, cholos, chino-cholos y también de negros, que formaban parte de la clase trabajadora urbana. Y nació como una música y baile alternativos a la música y bailes de los señores “blancos”, que preferían seguir las modas europeas, como el vals vienés, el minué y la mazurca.
Los primeros ritmos y canciones
La zamacueca, el tondero y el landó nacieron del trabajo de los esclavos en las haciendas. En los días de la independencia hubo zamacuecas patriotas muy populares, como “La chicha” de José Bernardo Alcedo, el creador del Himno Nacional del Perú. Esta zamacueca decía algo muy importante:
Patriotas el mate de chicha llenad / y juntos brindemos por la libertad. / El seviche venga la huatia en seguida / que también convida / y excita a beber. / Todo indio sostenga con el poto en mano / que a todo tirano / ha de aborrecer.
(José Bernardo Alcedo, “La chicha” )
Salud entonces, por nuestra música criolla y por la libertad.
Y se suma a todas las personas que te auguran un mejor futuro al ingresar a la mejor universidad del país. Y aún así, nuestro mensaje no se acaba allí.

Al entrar a esta universidad no sólo asume los logros que esta te pueda brindar, sino todo lo que dejarás en la misma, una parte de tí se quedará en ella, el camino es largo y sinuoso.
El Comando Universitario Aprista PUC es parte de una gran institución que trae consigo más de medio siglo de historia en nuestro país. Nuestra propuesta parte de un hecho innegable, 'todo cambia'. Te ofrecemos una mirada distinta al típico enfoque autodenominado "de izquierda" que -desafortunadamente- la mayoría de veces peca de sesgado, oportunista, rancio y determinista.
El enfoque que te ofrece el CUA PUC es integrador y a la vez fraterno. No sólo conformamos una comunidad de individuos los cuales repensamos el Perú sino que tambien compartimos vínculos de amistad los cuales nos unen a más de 70 militantes, entre ellos alumnos, docentes y egresados.
Poseemos en Círculo de Estudios Sociales 'Manuel Gonzales Prada' el cual organiza periodicamente conversatorios con ponentes de primer nivel, entre ellos; Hugo Vallenas Málaga, Hugo García Salvatecci, Nelson Vasquez J., André Samplonius, Dr. Percy Murillo, entre otros.
Nuestro campo de acción no sólo se circunscribe al tópico político, sino tambien a distintas temáticas de corte coyuntural como tambien de relevancia internacional; 'legalización de cannabis', 'matrimonio homosexual', 'temas de identidad de género', entre otros.En líneas generales, continuamos con la tradición de Haya de la Torre, Luis Alberto Sanchez, Manuel Seoane, Cox, Townsend entre otros, al formar -no solo formación académica sino tambien 'pedagogía política'- individuos integros que sepan perpetuar el legado democrático y de justicia social para la consecución de un país mejor.

Es difícil describir, con algún atisbo de precisión, los sentimientos colectivos e individuales que originan la partida y el recuerdo de un hombre cuya trascendencia rebasa los limites que las fronteras imaginarias y antojadizas le dictan desde el nacimiento, negando el justo derecho del luto que de él podrían reclamar todas las naciones del continente. Es complicado, además, no caer en la retahíla de epítetos inflamados que suelen verse plasmados en los folletos, volantes y ardorosos discursos que son protagonistas en los aniversarios de las exequias de los grandes hombres que marcaron la pauta de los tiempos.
Encumbrados, incomprendidos, perseguidos e idolatrados Estos ejemplos que la historia nos manifiesta hacen aprehender cabalmente el legado de los alfareros de los nuevos tiempos, de no dejarse vencer por las adversidades circunstanciales, si no más bien de avanzar convencidos firmemente de sus ideas y acciones en busca de su lugar en la gloria. Uno de los pocos personajes que puede ser visto en esta magnitud es el Libertador Simón Bolívar, hacedor de repúblicas, venerado en Bolivia, La Gran Colombia y el Perú, primer responsable además de un intento de unidad de la América no angloparlante.Pero no es el único . . .
Como él hay otro personaje de trascendencia continental, hacedor de nuevas consciencias, aglutinador de esperanzas, que tuvo además una partida hacia el infinito mucho más feliz que la del caraqueño en Santa Marta. Es el caso de Víctor Raúl Haya de la Torre, quien con 60 años como incansable luchador social nos dejó a los apristas la luz de una doctrina , a los peruanos el ejemplo heroico del sacrifico por la democracia y a los indoamericanos la búsqueda obstinada de la unidad continental que garantice nuestra total libertad y desarrollo.
Desde el asiduo visitante a los obreros anarcosindicalistas y sus bibliotecas, el bohemio y esteta miembro del celebre grupo de la Bohemia de Trujillo hasta el político consagrado a la lucha por la democracia y la justicia social Haya de La Torre demostró su profunda vena social y su habilidad para poder encarar los desafíos de los nuevos tiempos. El contexto político literario continental ayudó de manera inestimable a la generación que iba a protagonizar luchas por la soberanía popular y en nombre del Antiimperialismo. Los nuevos tiempos dictaban un sentido obligatorio de originalidad latinoamericana en los escritores y jóvenes de vanguardia. Inspiradores de esta corriente en diferentes espacios y niveles son Manuel Ugarte, José Ingenieros, Alfredo Palacios, Vaconselos, José E. Rodó, etc. Haya de la Torre bebió de todos ellos.
Su formación ideológica es quizás una de las más ricas y complejas de cuantos líderes políticos e intelectuales en el continente se puedan preciar. Recibió influencias de diversas corrientes de pensamiento, que allá, en otras mentes contemporáneas habían forjado adhesiones dogmáticas y ortodoxas; acá, en el brillante san marquino generaban un proceso de evaluación e incorporación de lo positivo y descarte de lo incompatible con el acontecer y las especificidades continentales y peruanas. Hasta el exilio de 1923 fue tal vez el mejor representante del anarquismo peruano. Es en los primeros años de su actividad social y política un lector intenso de Manuel González Prada, Bakunin, Kropotkin, Proudhon, Malatesta y otros anarquistas. De estos años heredó la rebeldía contra el orden injustamente establecido y la disciplina personal y moral, valores que el aprismo también heredara de su fundador.
Hasta su regreso del exilio en 1931, caído el régimen de Leguía, cuando postula a la Presidencia del Perú, Víctor Raúl recibe influjos políticos considerables venidos de la revolución mexicana, la reforma universitaria, la experiencia del Kuo Ming Tang chino y la revolución bolchevique de Rusia. Además de ello es sensible a fuertes influencias intelectuales procedente de su estudio exhaustivo del marxismo, sobre todo en Inglaterra. A partir de ese riguroso buceo en las teorías de Marx y Engels, Haya de la Torre pudo, en su ya cuajada capacidad de síntesis y filtro de lo mejor, refutar a los comunistas criollos y a los representantes de la III Internacional o de las ligas o reuniones antiimperialistas (como el congreso de Bruselas de 1927) infectados del tinte impositivo del naciente Stalinismo
En el I congreso del Partido del Pueblo en 1931 se delinearán los pilares básicos de la doctrina que nos empuja a luchar hoy día por la libertad y la igualdad con la misma intensidad que motivó a los miles de apristas que entregaron sus vidas por defender su credo político, en el que encontraban el único medio de salvar al Perú de las garras del imperialismo y el desdén de los poderosos hacia el dolor de las mayorías. Se afirman y agregan varios conceptos en este encuentro partidario, por ejemplo el antiimperialismo, la unidad continental, el frente único, la ambivalencia del capitalismo, el estado antiimperialista, el congreso económico nacional, la revolución social etc.
A partir de allí empieza una agitada persecución de aquellos enemigos del pueblo y de su causa democrática, que inflingirán al “Jefe” del APRA y a sus compañeros los más cruentos padecimientos y el mayor ensañamiento que la historia peruana registre hacia un grupo de determinada corriente de pensamiento. Sin vacilar, la causa del aprismo siguió en pie a pesar de dictaduras civiles, militares, de derecha, de seudo izquierda y de las hordas asesinas de la subversión, entregando en el camino la sangre de muchos hijos de la patria, ya que el sino reservó para los apristas la tarea de ser el soporte del sistema democrático a lo largo de los tiempos.
Con breves lapsos de democracia o cese de las hostilidades de parte de los gobernantes, en su mayoría gendarmes del régimen oligárquico y plutocrático, la producción doctrinaria e intelectual de Haya de la Torre resistió el embate de las circunstancias y pudo publicar “El Antiimperialismo y el APRA”, escribir y publicar “Espacio, Tiempo Histórico”, “Treinta años de Aprismo”, “Toynbee frente a los panoramas de la historia” entre otros importantes textos. Bajo estos títulos y algunos otros aportes entre libros y artículos pudo mantener el timonel del aprismo en una dirección segura acuñando términos y definiendo metas; producto de estas disquisiciones teóricas nacen el “interamericanismo democrático sin imperio”, la democracia funcional, la teoría del espacio-tiempo, la acción contra “todo” imperialismo, etc.
Víctor Raúl y el aprismo fueron los inspiradores de una nueva forma de entender la política y el cambio social en indoamérica, tuvo influencia en Costa Rica y Cuba, donde incluso se formaron Partidos Apristas, en Chile ,mediante el Partido Socialista., en el Movimiento Nacional Revolucionario de Bolivia, en Acción Democrática de Venezuela, en los radicales y socialistas argentinos, etc. Los lideres de estos movimientos, hermanos del aprismo, reconocían en Haya de la Torre el conductor de una generación continental privilegiada.
En el campo orgánico-partidario se caracterizó siempre por ser impulsor de la democracia interna, del cuidado de la reputación de moral y austeridad de los militantes, de la inserción del aparato del Partido en todos los segmentos de la sociedad, de la promoción de los cuadros jóvenes a quienes adoctrinaba y llenaba de responsabilidades forjando en ellos la esperanza de conseguir la justicia social. Este anhelo, que sabía la vida no le permitiría al trujillano, quién sólo pudo ver premiado su esfuerzo con la libertad y la democracia, siendo su principal protagonista como Presidente de la Asamblea Constituyente de 1979., fue lo que lo impulsó a dar batalla por seis largas décadas.
Expiró un día como hoy hace 31 años, en medio de la consternación de todo un pueblo acostumbrado a su aura protectora y paternal.
La vida del “Viejo León” estuvo llena de firmeza en la acción, claridad en el pensamiento, sacrifico, alegría y sobre todo apego profundo por la libertad, la democracia y la reivindicación de los más excluidos del país. Su funeral fue el más multitudinario que se recuerde en el Perú, su muerte la más llorada, luchemos compañeros por que su legado sea el más difundido, su causa la más reivindicada y por supuesto por que su Partido sea el más representativo del pueblo. Es sin duda una ardua labor.
Hoy a 31 años de la partida del fundador de este titán Atlas de la democracia llamado APRA, sobre cuyos hombros y hombres descansa el firmamento de la ilusión de los que creemos en una sociedad indoamericana unida, justa, libre y desarrollada, una sola cosa podemos afirmar sin temor a incurrir en el error : que la profecía del vate universal Vallejo que le hiciera a Haya de la Torre, cual zahorí, se cumplió con creces : “ Yo poeta brindo mi copa por este pichón de cóndor . . . yo poeta, anuncio que volará muy alto y será grande, grande“
Quizás si el Doctor José Domingo Choquehuanca (Alcalde de Azángaro, 1825) hubiese vivido las acciones heroicas de Víctor Raúl, le hubiese dedicado el verso que le recitó al Libertador Simón Bolívar, premonitoriamente la mañana de un 2 de agosto: “ . . .Con los siglos vuestra gloria crecerá como crece la sombra cuando el sol declina” . . .
Viva Víctor Raúl Haya de la Torre!!!
Viva el APRA !!!
Viva el Perú !!!
Enrique Valderrama Peña
Sec. Gral. C.U.A.P.U.C.P.
Nota del Editor. Queda pendiente pensar a Sanchez, Seoane, Heyssen, Cox, Melgar, Orrego, Portal entre otros. (Mfr)
El c. Carlos Roca Cáceres, quien haya sido constituyente, diputado y embajador del Perú en Italia, es el actual candidato a la alcaldía de Lima Metropolitana por el Partido del Pueblo, elegido en la última convención celebrada en Alfonso Ugarte hace algunas horas, contando además con el abrumador apoyo de los delegados, vale decir, de los representantes de las bases en dicho encuentro partidario, así, el c. Carlos se erige como la figura aprista para representarnos en los comicios del 3 de octubre sostenido sobre la decisión de las bases del partido. Con conciencia y sin imposición!
Su trayectoria es harto conocida en nuestro movimiento. Discípulo directo y predilecto de Víctor Raúl Haya de la Torre, ha tenido diversas responsabilidades de orden partidario a lo largo de su militancia la cual comienza en el año 1962. Ha sido secretario del Cultura en el Comando Universitario aprista de la PUCP, universidad en la que estudió los dos años de estudios generales letras para luego culminar sus estudios de ciencia política en Turín, Italia, donde también hizo política, siendo elegido Presidente de la Federación de Estudiantes Latinoamericanos, en cuya gestión dio tribuna al Jefe para dar charlas y conferencias, dándole a la juventud latinoamericana en Europa la oportunidad de escuchar su mensaje, convirtiéndose en uno de los más entusiastas propagandistas del aprismo en el viejo continente. Lugar y momento, por cierto, en que se afianza la relación de maestro-discípulo, compañero, amigo y hermano, entre el viejo luchador y el joven impetuoso.
Fraternalmente,
c.Renzo Javier Ibáñez Noel
N. del E. Se agradece al autor, la cesión del texto anterior.

